por Ricardo Czikk
Miembro de la Comisión Directiva de ADRHA
Franz de Waals, un prestigioso investigador quien ha estudiado el comportamiento de los grandes primates, ubica el comportamiento humano en algún lugar en el camino entre los Chimpancés y los Bonobos. Los primeros se caracterizan por una estructura de dominación en que un macho alfa se impone y mantiene a raya a su grupo por medio del poder físico. Los otros, Bonobos, poseen una llamativa estructura matriarcal y resuelven sus tensiones internas de una manera más que interesante: haciendo el amor. Nosotros, según el mismo pensador, estaríamos definidos por una suerte de equilibrio comportamental entre ambos extremos.