por Gabriel Paradiso [*]
The Wall y un Trabajo en Equipo fuera de Serie.
El día que Roger Waters y John Maxwell se encontraron en el Estadio de River Plate.
Corría el año 1979 y el cartero golpeó la puerta de mi casa en Ramos Mejía. Yo era un adolescente de 15 años que comenzaba a escuchar música internacional. No existían Internet, ni Google, ni YouTube, por lo tanto las noticias y los nuevos discos de los titanes del rock inglés, primero llegaban a Europa continental, luego a USA y México y finalmente a América del Sur. Mi madre me gritó desde la puerta “tu primo te envió una encomienda desde los Estados Unidos, que será?”. En ese paquete estaba el álbum doble de “The Wall” (en cassette, ya que no existían ni los CD´s ni los DVD´s). Meses y meses sin parar de escuchar esa obra de Pink Floyd, tres veces al cine a ver la película y por supuesto, alternaba ese placer con canciones de Serú Girán y el Flaco Spinetta.
El día que Roger Waters y John Maxwell se encontraron en el Estadio de River Plate.
Corría el año 1979 y el cartero golpeó la puerta de mi casa en Ramos Mejía. Yo era un adolescente de 15 años que comenzaba a escuchar música internacional. No existían Internet, ni Google, ni YouTube, por lo tanto las noticias y los nuevos discos de los titanes del rock inglés, primero llegaban a Europa continental, luego a USA y México y finalmente a América del Sur. Mi madre me gritó desde la puerta “tu primo te envió una encomienda desde los Estados Unidos, que será?”. En ese paquete estaba el álbum doble de “The Wall” (en cassette, ya que no existían ni los CD´s ni los DVD´s). Meses y meses sin parar de escuchar esa obra de Pink Floyd, tres veces al cine a ver la película y por supuesto, alternaba ese placer con canciones de Serú Girán y el Flaco Spinetta.