por Horacio Quirós [*]
Recién había
comenzado este siglo y vivíamos con ansiedad, tiempos de gran confusión, cierre
de empresas, alta desocupación, depósitos y reservas en caída libre y un
gobierno que atravesaba crecientes dificultades. Los “superpoderes” que el Congreso le había
autorizado al presidente y a su ministro de economía ya no alcanzaban para
resolver los problemas, todo parecía fallar, Argentina se acercaba a la crisis
del default y el futuro se presentaba realmente sombrío para todos.